Revash y Karajía (Perú)

Fecha: Viernes, 05 de abril de 2013. Escrito en Viajes

qh0005-revash-karajia-peruLos chachapoyas construyeron entre los años 700 y 1400 d. C. en el territorio del alto Amazonas, dos enclaves funerarios en un lugar poco accesible y con grandes tajos rocosos.

Revash es un centro funerario enclavado en mitad de un macizo perpendicular de roca compuesto por tumbas que ocupan desde uno hasta tres pisos. Allí encontramos plumas, redes, collares, huesos, cerámica, sogas y otros elementos que los familiares ofrecían a sus muertos. Revash y Karajía son dos mausoleos levantados en grutas excavadas en la pared de un barranco. Dichos mausoleos se construyeron formalmente como casitas pintadas con colores vivos (rojo y crema) y decoradas con formas en T que recuerdan a las grutas halladas en los restos de edificios mayas. Simbolizan, a su vez, la fertilidad. Son cuadrangulares y poseen techo a dos aguas y cornisas amplias. Los nichos también son cuadrangulares y, como se dijo anteriormente, en forma de T.

 

Estas construcciones denotan la capacidad y habilidad para la construcción de los indígenas de aquella época, ya que aún hoy en día se encuentran bien conservadas. Los mausoleos de Revash eran sepulcros colectivos, como atestiguan los restos óseos que contienen. Cabe destacar que la utilización de los techos a dos aguas tenía un significado simbólico ya que no debían soportar ni lluvia ni sol por encontrarse dentro de las grutas. Los muros están compuestos principalmente por piedras y ripios unidos con argamasa de barro arcilloso. Carecen de puerta frontal.

            Karajía está formada también por una serie de sarcófagos antropomorfos colocados en un saliente rocoso. Se ubican en la  provincia peruana de Luya. Concretamente en el angosto valle que lleva a Lamud y Karajía, al noroeste de la actual ciudad de Chachapoyas. Estos sarcófagos son monumentos funerarios de arcilla, caracterizados por formas humanas, en lo alto de un acantilado. También reciben el nombre que les dio la población autóctona: purumachos. Durante el año 1893, el suizo Adolphe Bandelier fue quien los llamó por primera vez con ese nombre. Ya en el siglo XX, más concretamente en el año 1970, comienza su exploración, realizada por el arqueólogo peruano Kauffman Doig.

Artículo redactado por Qué hoteles.com - Búsqueda y reserva de hoteles en www.quehoteles.com
Fecha de publicación: 21 de septiembre de 2008

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